Incendios forestales destruyen 4.024 hectáreas en el Huila

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Incendios forestales destruyen 4.024 hectáreas en el Huila

La temporada de incendios ha afectado tierras de agricultura y ganadería en el departamento. Las lluvias recientes ofrecen un respiro temporal, pero las autoridades advierten sobre el riesgo económico si retorna el calor.

Cuatro mil veinticuatro hectáreas consumidas por el fuego en 28 municipios del Huila. Esa es la cifra que entrega la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres del departamento tras la temporada de incendios forestales que ha dejado 239 reportes de emergencia y obligado a intervenir a bomberos y organismos de socorro durante semanas.

El impacto concentra en municipios como Aipe, Neiva, Villavieja y Yaguará, donde las llamas han consumido la mayor parte de esas hectáreas. En Neiva, el incendio de Moscovia solo destruyó 216 hectáreas antes de ser controlado. Teruel registró cuatro conflagraciones que promediaron 10 hectáreas cada una.

Para productores agrícolas y ganaderos, estas pérdidas significan ingresos interrumpidos, tierras improductivas y costos adicionales de recuperación. En una región donde el café, el cacao y la ganadería son pilares económicos, cada hectárea perdida es dinero que no entra a la finca ni a la familia que depende de ella.

Lluvias ofrecen tregua, pero no certeza

Las precipitaciones de los últimos días han reducido la velocidad de propagación del fuego y han disminuido la frecuencia de nuevas conflagraciones, especialmente en el norte del departamento. John Jairo Yepes, jefe de la Oficina para la Gestión del Riesgo, explicó que el cambio climático de la última semana ha favorecido significativamente a los equipos de respuesta.

Rivera, Campoalegre, Villavieja y Neiva registraron precipitaciones que han ayudado a controlar la situación. El Ideam prevé que la interacción entre temperaturas altas y corrientes de aire frío continúe generando lluvias en varias zonas del departamento, principalmente en el norte.

Sin embargo, la tranquilidad es frágil. Si las condiciones de calor y sequedad retornan, los incendios podrían reactivarse sobre terrenos ya debilitados y con vegetación vulnerable. Los organismos de emergencia mantienen alertas y piden a la ciudadanía evitar quemas abiertas, no arrojar elementos inflamables en zonas verdes y reportar cualquier columna de humo de forma inmediata.

Economía del territorio en riesgo constante

La temporada de incendios revela una fragilidad económica estructural en el Huila. Cuando el fuego avanza, no solo destruye bosques y pastos; interrumpe cadenas de producción, aleja turismo, contamina aire y agua, y obliga a inversión pública en emergencias que podría destinarse a infraestructura o educación.

Las autoridades enfatizan la prevención como herramienta más eficaz que la extinción. Pero la prevención requiere educación continua, vigilancia y recursos que muchos municipios rurales no tienen garantizados. Mientras las lluvias mantengan a raya el fuego, la ventana para fortalecer esos sistemas permanece abierta. Si se pierde, la próxima temporada de calor y sequedad volverá a cobrar su precio.

Gentil javela - Dime Media
Contenido elaborado con asistencia artificial, verificado y editado por el periodista

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